Monday, August 30, 2010

Liberando a los que están en peligro.


En el cine hay un gran número de escenas memorables y también hay un buen número de escenas que se han quedado en el inconsciente colectivo por ser muy crudas. No voy a hablar de las primeras, no voy a ahondar en las segundas, sólo quiero escribir de dos escenas en particular que se ven en la película Deliverance. La primera es la violación de uno de los personajes y la segunda es el gran duelo de banjo que se ve al inicio del film, que como recordarán fue dirigido por John Boorman, en 1972.
Se han filmado escenas de violaciones, pero de este tipo fue la primera que se vio en el cine. Para filmar estas escenas se tuvo que buscar algo que bajara el tono subido de la misma, además, se tuvo en mente a los espectadores de televisión, quienes -como notarán- no son todos adultos, también hay jóvenes y casí siempre hay niños. Boorman cuenta que recurrir a los gritos de un cerdo fue la mejor salida. Si uno le quita el audio a lo que ve, puede entender mejor lo que aquí escribo. Se reemplazó así toda esa parte cargada de lisuras y gritos destemplados que habían en esa parte del guión, comenta el director. Boorman dice que lo que les ocurre a los personajes de la historia en ésta parte del film representa la venganza de la naturaleza contra quienes la destruyen. Ellos son los que pagan los pecados de quienes destruyen la belleza del río y del medio ambiente.
Como recordarán, Deliverance se filmó en Georgia, antes de que se terminara de construir una represa en la zona, represa que iba a encausar toda el agua del río Chattooga para dotar de energía a todos los pobladores de la zona.
Quienes viven en dicha área son personas con ancestros de indios y blancos que han sido expulsados de su grupo por estar mezclados. Ellos tienen sus propias costumbres y se han ido uniendo entre ellos afectando a sus descendientes. Los personajes del inicio del film son pobladores reales del lugar y conservan aún los rasgos indios de sus ancentros, comenta Boorman.
Cuando uno se interna en un mundo desconocido tiene que ser consciente que en cualquier momento uno descubrirá algo sorprendente. De ese mundo raro emerge en primer lugar un muchacho que al escuchar los acordes de una guitarra interpretada por uno de los visitantes inicia, sin desearlo, un duelo de banjo. Es su forma de comunicarse con el mundo. El tema musical 'country' se convirtió en tema de aquel momento.
Ese muchacho de la película es al parecer alguien especial, presenta cierto retardo y se niega a estrechar la mano del visitante y su ocasional contendor musical, refiere el director. Boorman cuenta que ese adolescente no sabía tocar el banjo y que para filmar esa parte se usó los brazos y manos de un experto, quien si sabía tocar con destreza el citado instrumento musical. Ese músico talentoso nunca exigió usar su nombre en el reparto.
Cuando los cuatro personajes se internan en el bosque para emprender su camino río abajo, Boorman grabó una escena muy significativa: el muchacho del banjo aparece en un puente artesanal mirando a los que navegan en esos dos botes, como intuyendo que algo extraño les va a ocurrir. Es lo que parece sugerir esa imagen. 'No fue una imagen fácil de filmar, pues hubo que pasar la cámara por debajo del puente haciendo que el personaje gire para dar el movimiento que deseamos', refiere Boorman.
Mucho se ha hablado de los personajes de este film, se dice que Marlon Brando y Lee Marvin renunciaron al rodaje cuando supieron que tenían que exponer sus vidas en los rápidos del río. Boorman aclara que no contaban con un presupuesto que cubriera dichos gastos, por lo que se tuvo que contratar a dos actores poco conocidos, es más, a uno de ellos se le exigió saber tocar la guitarra, por la parte memorable del 'duelo con banjo'. Ned Beatty y Ronny Cox se sumaron a Jonh Voight y Burt Reynolds. Reynolds es llamado Lewis en el film y es quien sugiere a sus amigos de la ciudad emprender este viaje para 'reencontrarse con la naturaleza'. Lewis es el típico macho man y uno lo descubre al solo mirar como luce sus músculos y la ropa que viste. Con la vestimenta de los personajes uno dice mucho, comenta Boorman quien reconoce que el actor Lee Marvin era uno de los expertos en este punto, a él le gustaba poner especial atención en el detalle de la ropa y un buen actor sabe reconocer su trabajo con lo que viste.
Leí antes de escribir esta nota que el personaje que interpreta John Voight (Ed) es un campeón de tiro al arco, pero el director no lo refiere. En el film se le ve fallar en la primera parte, cuando apunta su flecha contra un ciervo y casi falla un tiro de vida y muerte cuando tiene que acabar con un francotirador que se supone es quien acompañaba al violador de su amigo citadino, el mismo que escapa cuando Lewis acaba con el sodomita de un solo y certero flechazo. Todos los amigos en el bote suponen que el francotirador está tratando de acabar con ellos mientras sortean los rápidos, quizás también en un intento de vengar a su compañero. Este francotirador debe tener una peculiaridad, no presentar dientes en el frente de su boca. Este es un detalle que servirá para 'fijarlo' mejor en la mente. (Con esto se da cuenta de algo interesante en creación, cuando se trata de crear un personaje, hay que buscar un rasgo que lo distinga).
Deliverance es un film basado en la novela del mismo título escrita por James Dicky y es también uno de los personajes del film, se trata del sherif que aparece casi al final de la historia. El mismo que pide a los sobrevivientes que se vayan del pueblo para siempre porque él quiere morir en paz.
Dicky solía decir al inicio del film, después de beber copiosamente, que lo que se cuenta en la novela es su historia real, todo aquello que le ocurrió en su vida. Sin embargo, Boorman dice que el escritor buscaba impresionar, pues todo lo que contó fue sacado de su imaginación.
Deliverance es la liberación de quienes están en constante peligro, por esa razón el título de la historia. La película tiene más detalles, pero sería egoísta de mi parte tratar de referir todo. Lo que deseo sugerir a continuación es de que si tiene oportunidad no dejen de ver la película, no por nada el Congreso estadounidense seleccionó el film en el 2008 para preservarla por siempre en el National Film Registry.

Wednesday, August 25, 2010

Zavalita y la situación jodida de Perú.


Por fin, acabo de leer "Conversación en la catedral", novela escrita por el peruano Mario Vargas Llosa. Intenté leer el libro de más de 700 páginas en tres oportunidades: cuando era un joven de alrededor de 18 años, algunos años después cuando se publicó una edición barata y se podía comprar la misma en algunos supermercados de Lima y antes de venir a Nueva York. El último intento en Lima fue porque no deseé cargar con un libro pesado, en mi maleta ya tenía conmigo La Casa verde, La guerra del fin del mundo y La Fiesta del chivo, libros que después de leerlos se convirtieron en mis favoritos.
Me ufanaba de conocer casi el total de la obra de MVLl, enumeraba los libros, hablaba de ellos, fui a ver al escritor en más de una oportunidad en varios sitios, pero tenía una deuda pendiente con él. Recuerdo que estuve, junto a algunos amigos, en el auditorio de la Alianza Francesa de Lima, cuando MVLl presentó su gran novela "La guerra del fin del mundo". Es mas, grabé en un cassette todo lo que dijo cuando Hugo del Alcázar lo presentó en su programa cultural de radio Solarmonía. Luis Alberto Sánchez estaba vivo y fue el encargado de presentar el libro y por cierto al escritor. Me aprendí casi de memoria lo que dijo MVLl en aquella oportunidad y contaba la misma historia animando a algunos amigos a leer la novela. Podía hablar de O Sertoes de Euclides de Acunha, del encargo del cineasta Rui Guerra para escribir un guión con una mujer cargando una cruz por el desierto bahiano, de la gran cantidad de personajes que junto a Antonio Consejeiros pueblan la novela, escribí algo en algún lado, sin embargo, no hablé nunca de Conversación en la catedral. No sé por qué no leí la novela antes. No fue pereza, estoy consciente de eso, puedo desmentir a cualquiera que diga que fue pereza porque leí las novelas antes citadas y algo más, incluso los libros de crítica literaria, entre los que destacan Historia de un deicidio y La orgía perpetua, ensayo este último acerca del gran escritor francés Gustav Flaubert y su novela Madame Bovary. Quizás fue un descuido. Alguien me dijo que uno lee las novelas justo en el momento que las necesita, vaya que no acepto esta apreciación tratándose de Conversación en la catedral, este libro es básico para cualquier peruano y para todo amante de la literatura.
Jamás hablé de la novela por verguenza. Si abría la boca, decía solo el título de la obra, pero nunca me sumergía en una discusión acerca de la misma. Sabía, por cultura general, que el libro era muy bien mentado por lo que había dicho el autor en boca de uno de sus personajes: en qué momento se jodió el Perú?
Hubo incluso discusiones en torno a dicha pregunta y sobre el asunto hablaron destacados intelectuales peruanos. Yo me perdí las discusiones por no haber leído la novela y quizás hubiese dicho lo mío, nada novedoso, por cierto: "El Perú se jodió el día que Francisco Pizarro fundó Lima, con ese episodio histórico se inició el maldito centralismo. Eso no es nuevo y eso no es todo, hay otros problemas en Perú, pero si comenzamos a darle a Arequipa, Cusco, Iquitos Chiclayo, Trujillo y Piura algo más de protagonismo creo que avanzaríamos un trecho para salir de esa jodida situación en la que nos encontramos.
Bueno, lo cierto es que parió Paula. Leí la novela y estoy orgulloso y agradecido de haberlo hecho. Lo disfruté, empecé leyendo 200 páginas el primer día, luego 50, 100 y así sucesivamente, me detuve algunos días para pensar en la historia y me jodía el hecho de no haber leído la novela antes. Junto a Santiago Zavala, Zavalita, rememoré la historia mis años de joven universitario, soñando con cambiar el Perú, mis noches de bohemía, mis amores de antaño, luego mis inicios como periodista limeño. Las preocupaciones de mis padres y mi pedido de perdón para con ellos porque yo también 'maté' a mi padre con mi insensatez de aquellos años, pero, claro, mi padre era totalmente diferente a don Fermín.
Lo cierto es que esta vez leí la novela por otra necesidad y sabiendo que los libros llegan a las manos del lector justo cuando lo necesitan, aunque no soy partidaria total de lo dicho. Quería leer Conversación en la catedral para descubrir como MVLl fue evolucionando en su técnica narrativa y deseo probar el aporte del cine en la obra del escritor peruano. Alguien me dijo que Conversación en la catedral era la obra más cinematográfica del autor. La audacia de MVLl en esta novela es contar varias historias a la vez en un pequeño capítulo, casi superponiendo una una encima de otra. El lector debe andar muy atento para no perderse en el camino. Uno llega a amar esta novela por todo el trabajo desplegado por el autor. Además, él lo ha dicho: "Conversación en la catedral es uno de mis libros favoritos por todo el esfuerzo que me costó escribirla".
Destaco en esta obra la gran visión de zahorí que tuvo MVLl. Contando algo que ocurrió en la época del general Odría nos recreó, antes que ocurriera, toda la podredumbre del gobierno de Alberto Fujimori y su secuaz. Si en la época de Odría tuvimos a un Cayo Bermúdez, en la era Fujimori tuvimos a un Vladimiro Montesinos. Mientras leía la vida orgiástica del siniestro Cayo Mierda, recordaba la vida 'sibarita' de Montesinos, con Jackeline Beltrán y todas las mujeres que desfilaron en la siniestra salita del asesor. Si Cayo mierda tuvo la casita de San Miguel, Montesinos tuvo su casita en la playa Arica y recuerdo haber leído en algún lado que contrató a bailarines cubanos para satisfacer su torcida sexualidad mirando sólo el lado masculino de los contratados. Si en la novela Odría no aparece, en la realidad Fujimori decía no saber nada cuando alguien le preguntaba sobre las malas andanzas de su protegido, cuando todos ya hablaban de una serie de historias terribles que se rumoreaban en torno a su asesor.
Me arrepentí de no haber leído la novela en aquella época. Pero volviendo a mi búsqueda, MVLl usa hoy más la técnica cinematográfica en el sentido siguiente: cada personaje debe evolucionar de bueno a malo o de malo a bueno. En la novela El paraíso en la otra esquina, Paul Gauguin cambia cuando se retira de su vida acomodada de banquero de París y se entrega al arte en la isla de Tahití. En la misma obra, Flora Tristán se convierte en una luchadora de aquellos años cuando al visitar Perú ve todo el trato que se le daba a la mujer peruana de entonces.
Ahora estoy esperando la última novela de MVLl. "El sueño del celta" cuenta la vida del defensor de la causa irlandesa Roger Casement. En esa obra deseo observar como un hombre que decide enrolarse a favor del imperio británico en el Congo cambia de bando. El por qué de Mario tiene que ser convincente, sin duda lo será, quiero leerlo. Esos personajes que de bueno se pasan a malo o viceversa son los más interesantes para la literatura y para toda ficción. Aunque el término bueno o malo aquí sea discutible. La novela llegará al público a fin de año.

Monday, August 16, 2010

A despertar que ya es hora.


¿Cuándo realmente entendemos algo? Cuando el entendimiento se hace luz. Hace poco entendí que de nada sirve andar quejándose. ¿Dios por qué a mí?, nos preguntamos algunas veces, como culpándolo a El de lo que nos ocurre. Y no es así. Resulta difícil entender ese ENTENDIMIENTO con nuestra mente tridimensional, estrecha, egoísta y a veces tan pegada a dogmas y creencias que nos ancla al piso y nos evita caminar por otros caminos. Sin embargo, no voy a negar que a veces me he enfrentado a Dios con mis preguntas tratando de hallar respuestas rápidas.
¿Por qué los políticos -en gran número- siguen robando sin que les ocurra nada? ¿Por qué no les cae una pared encima justo en el momento que están metiendo las garras en las 'arcas de pueblo', del pueblo del que se aprovechan con sus mentiras y falsas promesas? ¿Por qué ese político ladrón no sufre un accidente terrible para que escarmiente, para que entienda que lo terrible que le está ocurriendo es a causa de sus malos actos? ¿Por qué tiene que pagar condena un hambriento e ignorante que al entrar a un restaurante se lleva un pollo horneado en vez de aquel que tiene cuentas cifradas en el extranjero producto de sus actividades ilícitas? En fin, las preguntas pueden seguir hasta el infinito y las respuestas las tenemos que esperar hasta el día del 'nunca jamás' en muchos casos. Dios no tiene respuestas para mis preguntas y al parecer los malos políticos se aprovechan de eso para seguir con sus malas mañas. Basta que aprendan el asunto 'delictuoso' para que lo vayan perfeccionando sin recibir castigo. Así van haciéndose un 'camino' que les permite vivir de manera muy holgada. Es más, no les interesa el que dirán, siguen usando sus inmensas garras de ratas sin que alguien les de un sablazo en esas manos arpías. Son tan caraduras, algunos políticos, que dicen ser seguidores de una creencia que los inmuniza, al parecer, de sus acciones inmorales. El colmo, estos tipos que profesan la religión de "a Dios rogando y con el mazo dando" van a las reuniones de sus congregaciones, se arrodillan, dan limosnas, quizás se confiesen de sus pecados menores, sin dar cuenta de los mayores, porque para ellos no son pecados, son 'pagos' a sus servicios, comisiones o como ellos gustan llamar a lo que hacen con sus uñas.
En el libro "Cuando algo malo le ocurre a la gente buena", escrita por el rabí Harold S. Kushner, hay un punto de vista interesante: No es que Dios envie los castigos a la gente buena, dice el líder espiritual judío de Boston, cuando a la gente buena lo ocurre algo terrible es porque son más fuertes que aquellos que obran mal. Recuerdo aquí un dicho taoísta "fuerte es quien vence a los otros, pero más fuerte es quien se vence a sí mismo (en sus malos actos)". Fuerte es quien obra buscando el beneficio de los demás.
Los malos piensan que son buenos porque han perfeccionado sus fechorías. Se engañan. Hay que recordar, además, que nos cuesta aceptar algo de nuestras malas acciones. Todos buscamos llegar a la meta por distintos caminos: el bueno, obrando con sabiduría; el malo, importándole solo su propio beneficio aunque tenga que avanzar con trampas.
Algo más dice Kushner, ¿quiénes somos para ir reclamando a Dios por lo que nos ocurre? El rabí cita el Libro de Job, el poema más filosófico de la Biblia, donde el bueno de Job, al haber perdido sus bienes y su familia, cuestiona a Dios. Al final Dios se aparece y le responde a Job de una manera tal que hasta hoy los teólogos tratan de encontrar el verdadero significado de lo que quiso decir quien escribió ese hermoso poema.
Mirando con detenimientro observo que las fuerzas del mal y del bien están encerrados en una constante lucha y somos los seres humanos quienes con nuestras acciones le damos a uno de ellos la fuerzas que requieren para reinar en este mundo. Pareciera que el mal está ganando terreno, den una mirada a su alrededor. ¿Quienes son nuestros líderes? ... Me resisto a aceptar que el mal este ganando terreno.
Un poco para tomar conciencia del asunto, escribí algo que puede ser un pequeño relato poético, poema en prosa o prosa con pretención de poesía mística. Le pueden dar el nombre que deseen, no me opongo, lo que deseo es compartirlo con quienes me leen.

Las fuerzas del bien y del mal están llamando
a jalar la cuerda con todas nuestras fuerzas
Despierta que ya están repicando demasiado
las campanas y el cielo no debe oscurecer
¿De que lado estás?
Dios esta tratando de mantener a raya al
demonio quien muchas veces se pasa de listo
alargando los minutos para acortar el día
Te imaginas ¿cuánto trabajo despliega Dios
para contrarrestar las fuerzas del mal?
¿Tienes derecho de andar reclamando a Dios
todas las atenciones cuando algo te va mal?
Observa, por prestarte atención Dios pierde un poco de concentración
la concentración inmensa que necesita para frenar al maligno
Para evitar que te vayas de este mundo, para evitar que todos nos desbarranquemos
en el abismo de la oscuridad.
Trata de resolver tus problemas solo, dándole a El
el aliento que necesita para seguir.
No lo distraigas, porque aunque no lo creas,
El esta pendiente de ti, de mí, de todos.
Obra bien, no robes en el peso, no falsees la balanza.
Acepta lo que te ocurra con convicción, no es fácil,
te lo dice quien lo intenta cada día, (soplo y soplo),
Más no desmayes en tu fe
Cuando hagas algo bueno le restarás fuerzas al maligno
Porque una pequeña distracción que le exijas a Dios
es darle fuerzas al malvado cizañero
Cubre la verdad de la luz no sólo con tus manos
Entrégate a lo bueno, comparte lo mejor
Enfrenta las olas, rema contra la tormenta
y acepta sin chistar lo que ocurra
Aunque el miedo te sobresalte y te evite seguir
Sigue, sigue hasta que las fuerzas te den.
Alas y buen viento encontrarás
y en el remanso verás de nuevo brillar
la estrella cósmica de un mundo mejor, aquí, ahora.

Monday, August 9, 2010

El alcohol, salud y los buenos amigos.


Lucho llegó a Lima evacuado y de emergencia. Le habían disgnosticado pancretaitis y temían que la enfermedad se complicara afectando el hígado y todo el sistema digestivo. "Todo se debe al exceso de alcohol en el organismo", le dijeron. Tenía que dejar de tomar, sino se vería de cara con la pelona.
Mi padre había fallecido algunos meses atrás y andaba torturándome por no haber estado presente en el hospital cuando ocurrió su deceso. Mi padre estuvo solo, nadie, ningún familiar lo vio dejar este mundo. Quizás por todo eso pensé que junto a mi, en aquel momento, danzaba la terrible pelona. Deseando lo mejor para mi amigo corrí a visitarlo. Lucho llegó de emergencia sin un diagnóstico preciso, en aquel momento. En el hospital Obrero, ubicado en la avenida Grau, en pleno centro de Lima, le detectaron el problema del páncreas y ahí le hicieron tomar conciencia del mal que lo afectaba y lo tenía postrado en cama. Junto a él estuvieron varios pacientes con diferentes problemas digestivos severos. Cuando llegué a visitarlo lo encontré con el pelo crespo crecido y la barba sin afeitar, me sorprendí de ver juntos en una misma habitación pequeña a hombres y mujeres. El hacinamiento en los hospitales nacionales no es algo que deba sorprender, pero ver a damas y caballeros juntos es algo diferente. Para atender a un paciente grave lo único que hacían los médicos del citado nosocomio era correr, algunas veces, las cortinas que colgaban de bastidores corredizos alrededor de la cama del paciente y zas le daban los auxilios requeridos.
Lucho me contó que le habían dicho que sí no paraba de levantar el codo y sí seguía llevándose a la boca las famosas y sucesivas copas de 'Bacardi punto limón' terminaría en el cementerio, bebiendo con la pelona. Le habían mostrado los estragos de beber con una simple demostración: en una bolsa de plástico pusieron algo de comida, pan y alcohol, le hicieron un nudo y lo dejaron en algún lugar por más de ocho horas, al día siguiente los encargados de la sala especializada en problemas del páncreas y todo el sistema digestivo volvieron con la bolsa de plástico, lo llevaron al consultorio y ahí, en su delante, abrieron la bolsa del día anterior. Lucho pudo ver entonces toda la comida fermentándose con el alcohol dentro de la bolsa. Mi amigo tuvo asco y estuvo a punto de vomitar.
- Así es como funciona su estómago y todo el trabajo de limpieza lo hace el hígado pasando por el filtro del páncreas. ¿Se imagina todo el trabajo del páncreas?- le dijo la doctora que lo atendía. Lucho quiso arrancarle el largo bigote que se veía en la cara de la doctora, bigote que la afeaba más, pero evito hacer lo que pensaba cuando observo la sonrisa amigable de la gastroenteróloga, más bien prefirió hacerse el juramento personal de "nunca más" volver a beber.
-Está usted seguro que nunca más volvera a beber, le dijo el médico virolo que acompañaba a la doctora. Lucho pensó que no le creía porque vio los ojos del galeno mirando en otra dirección, luego de mirarlo con bronca, sonrió asintiendo el juramento.
Cuando llegué a visitarlo, Lucho me contó el resultado de la asquerosa y necesaria prueba. Pobre estómago le metemos de todo, como si fuera una bolsa de basura, me dijo.
En aquel momento, juré también de dejar de beber copiosamente y dije que comenzaría a comer frutas y vegetales. Juramento que hice sólo como un acto de solidaridad momentánea con mi amigo.
Al costado de Lucho estaba una mujer de alrededor de 75 años, aquejada de un cáncer al páncreas. Hasta la cama de la señora fueron llegando sus familiares quienes fueron ocupando las pocas sillas de la habitación y al no encontrar sillas se sentaron en la cama de la abuelita. Los hijos le levantaron el espaldar y la enferma pudo respirar mejor, hasta llegó a esbozar una pequeña sonrisa. Quizás estaba contenta de ver a todos sus familiares juntos. A las hijas, se sumaron los nietos y algunos hermanos. De pronto la abuelita comenzó a sufrir algunos espasmos, llamaron al médico de turno y éste les dijo que esperaran. Yo observaba todo con envidia, mi padre hubiese deseado esto, pensé, estar rodeado de sus seres queridos. La abuelita comenzó repentinamente a inclinar la cabeza y cuando uno de sus hijos se acercó a ayudarle con el tubo que tenía en la boca, ella no atinó a nada. Se estaba muriendo. Los familiares se alarmaron y comenzaron a angustiarse algunos y llorar otros. A mi se me llenaron los ojos de lágrimas, como ahora que voy escribiendo esto. Cuando el doctor encargado volvió, pues se demoró al ir a buscar sus estetoscopias, se dio con la señora muerta y el drama de todos los familiares que no sabían como despedirse de la abuelita. Ella se iba y nosotros nos quedabamos en este mundo divididos por un muro invísible difícil de ver con nuestro ojo y entendimiento humano. Lloré muy quedo porque mi padre, pensé, me estaba enviando un mensaje: "la muerte es igual para todos, sino presenciaste la mía, ya la viste".
En el cuarto de pacientes con enfermedades gastrointestinales severos se congregaron inmediatamente algunos trabajadores del hospital Obrero quienes muy prestos se llevaron la cama con el cadáver de la abuelita y con ella detrás partieron sus demás familiares acongojados.
Volví a la tarde del día siguiente. A la habitación de Lucho fueron llegando más pacientes.
-En la mañana murió un señor que también tenía cáncer, pero este señor lo tenía en el hígado- me informó mi buen amigo. Pero llegó el viejito del rincón quien sufre de hipo por más de tres meses. Ah, y la adicta- agregó Lucho sonriendo.
-¿Adicta?, pregunté.
- Sí, adicta a la coca cola. Desayuna, almuerza, cena y toma coca cola a cualquier hora del día. Dos litros al día. Le han prohibido tomar esa gaseosa y la vieja insiste y pide su maldita coca cola. Ahora está con sueros, porque la coca cola le ha jodido el páncreas- fue el comentario adicional de mi buen amigo. Luego hablamos de esas tremendas borracheras que nos 'pegabamos' en la época de la Universidad. A las cervezas, le agragabamos ron, pisco, coñac o lo que viniera en botella. Cuando uno esta joven no se preocupa de nada, pero después vienen las consecuencias, no es cierto?
Al día siguiente, otra vez por la tarde, volví, llevándole a Lucho algunos libros, ahí me enteré que el viejito con hipo había fallecido aquella madrugada.
-No dejaba dormir el viejo, toda la noche hipando, me contó mi amigo. Luego nos acordamos de algunos amigos y le comenté a Lucho que había llamado al poeta Juan Cristóbal dándole cuenta de su salud y quien me había comentado que no podía visitar a Lucho porque andaba aquejado con el asma y guardaba cama. Juan Cristóbal, poeta, profesor y amigo de varias jornadas en muchos bares del centro de Lima. Creo que los recorrimos todos, desde el bar con acerrín en el piso, hasta el más encopetado de la capital.
Atareado, pasaron algunos días sin ir a visitar a mi amigo, hasta que decidí hacerlo el viernes por la tarde, sorteando los gases lacrimógenos que los policías lanzaban a los estudiantes de Medicina de la Facultad de San Fernando quienes protestaban, llegué hasta el hospital con lágrimas en los ojos. Grande fue mi sorpresa al no encontrar a nadie en su cama asignada. Me alarmé. Corrí hasta la salita de espera donde siempre montaba guardía una enfermera. Con la voz entrecortada pregunté por mi amigo. La enfermera me miró con esa expresión que sospeché era de lástima.
- ¿Quién me dice usted?, preguntó. Le di el nombre completo de Lucho. Entonces la vi buscar entre sus papeles, al fin dio con alguien y al mirarme sonrió. Su amigo fue cambiado de habitación.
Respiré aliviado. Caminé y di con el nuevo cuarto donde se recuperaba mi amigo. Lucho estaba sin barba y con el pelo bien arreglado, se veía aliviado, distinto. Qué bueno que se haya afeitado esa barba desalineada compadre, le dije. Además, le conté lo de mi preocupación al no encontrarlo en el lugar donde lo había dejado.
- Pedí que me cambiaran de habitación porque todos los que vinieron se fueron muriendo y yo podía ser el próximo- dijo Lucho riendo. Reí también celebrando el buen esquive que mi amigo le había hecho a la pelona. Entonces recibí la noticia.
-Se murió la adicta a la coca cola. Se quitó las agujas que le alimentaban el cuerpo con suero y dejando los tubos bajó al primer piso, se compró una coca cola y murió después de beberse toda la botella de sopetón. 'Seco y volteao' y se le volteó la vida pa' siempre- dijo mi amigo.
-Habría que hacerle un juicio a la coca cola, no crees?- fue mi comentario sarcástico.
- Nos volveríamos millonarios. Yo que tengo la mala costumbre de mezclar la cerveza con coca cola, al ron me encanta meterle coca cola y al pisco obligado lo bajo con esa gaseosa de mierda.
- Quizás mezclada haga menos daño- bromeé.
Lo cierto es que Lucho estaba restablecido y tenía pasaje de regreso para el día siguiente. Ya no lo vi más en aquel hospital donde la pelona se dio su banquete. Deseándole suerte porque no podía acompañarlo al aeropuerto me despedí, recalcándole que se cuidara. Me dejó sus libros para los amigos y uno para mí.
Al poco tiempo Juan Cristóbal me llamó para indagar por la salud de Lucho, le dije que ya había partido de regreso, bastante recuperado.
-Y tú cuando me visitas? preguntó engreído. Le respondí que iría el sábado siguiente. Aceptó.
Juan Cristóbal me recibió complacido, habia perdido algo de peso, tenía el pelo corto como de un policía, todo tirado para atrás y sus gafas rectaculares de carey le daban el toque de un intelectual a la moda. Como me dijo que ya no tomaba opté por llevarle sólo el libro de poemas que Lucho me había encargado entregarle. Conversamos, recordamos, reímos, hasta que le conté el triste desenlace de la mujer adicta a la coca cola. Muy de acuerdo a su opción política, Juan Cristóbal me contestó: Felizmente yo no tomo nada de esa maldita transnacional.
En su casa, el poeta estaba solo y como buen anfitrión se sentía incómodo no sabiendo que invitarme. Decidimos salir entonces a comprar algo en la bodega de la esquina.
- ¿Qué tomamos? preguntó.
- No sé. Dejame ver- respondí, dando una mirada rápida al stand donde estaban las bebidas.
- No escogeras coca cola, no?, me dijo el poeta riendo.
- No- dije soltando la risa, mientras seguía buscando qué beber. Entonces opté por una canada dry. Cuando Juan Cristóbal me vio con la soda en la mano, me dijo.
- A esa soda tenemos que acompañarlo con algo de trago, porque sola no pasa.
Reí con ganas, porque Juan Cristóbal había hablado convencido.
Aquel día hicimos un buen brindis por la salud de nuestro querido amigo Lucho, renegando por su mala salud y el fastidio de no volverlo a tener con nosotros haciendo salud con este buen ron cubano que Juan Cristóbal tenía reservado para una buena ocasión.

Monday, August 2, 2010

Perú a la búsqueda de un buen presidente.


Si las elecciones presidenciales en Perú se realizaran mañana estaríamos en la tremenda encrucijada de elegir entre Keiko Fujimori y Luis Castañeda Lossio, pues son los que encabezan las encuestas. "Dios nos reciba confesados", decía mi abuela. Si eso ocurre, no quedaría otra que votar viciado buscando forzar a nuevas elecciones y buscar nuevos candidatos.
Si Keiko Fujimori fuera electa la primera acción que tomaría sería -no lo dudo- dar un indulto presidencial a su padre. ¿Resultaría ético esa decisión? Para la hija del dictador sí. ¿Qué diría la opinión pública? Para la señora Fujimori la opinión pública no existiría, salvo la que se muestre a favor de la medida.
Desde el inicio ese gobierno se convertiría en la continuación del gobierno que dejó Alberto Kenya Fujimori Fujimori, después de huir del país robándose toda la evidencia documentada de su gobierno corrupto. ¿Merece un buen trato una personsa que huye cobardemente y renuncia por fax a su alto cargo? No. Mil veces no.
El gobierno de la hija del sátrapa Fujimori sería la continuación de lo anterior, sin Montesinos, claro. Entonces, ¿quién cumpliría la función del siniestro asesor?. Evidentemente el padre. Ese es el único modelo de gobierno que conocen los Fujimori y, claro, en vez de avanzar seguiríamos en lo mismo.
Bueno, pero ¿qué pasaría si elegimos a Castañeda Lossio? Nada bueno, sin duda. La actuación del alcalde limeño deja mucho que desear después de los últimos destapes que han ocurrido en Lima. Quien no quiera ver el asunto es ciego o se hace el ciego. Si me sacan de la billetera 50 soles podría no notarlo, pero si me sacan 35 millones es otra cosa, no creen? La gestión del burgomaestre tiene que ser investigada al milímetro. No acusamos porque ya lo dijeron quienes saben.
- Se le puede probar algo a Castañeda?
- NO.
Pero sí se comienza a investigar se irán presentando hilos sueltos que nos podrían llevar a atar los cabos sueltos. Al parecer la consigna de Alfonso Ugarte, perdón, ya no existe partido, la consigna de Palacio de gobierno parece que apuntara a hacerse de la vista gorda. Claro, conviene al Partido, aquí sí se implora al Partido. No, no conviene al APRA, conviene a los líderes atornillados a los cargos. Con Castañeda en la presidencia no se investigaría lo ocurrido en el pasado, por eso parece que se esta buscando 'blindar' al alcalde capitalino. Con Castañeda las malas acciones de este gobierno podrían quedar archivadas y quienes usan el poder hoy tendrían el camino expedito para volver en 5 años. 'Dios nos reciba confesados'. Parece ser el sueño aprista, perdón, es el sueño de Heliogábalo, y también de García. ¿Habrá 'soltado' García a su equipo, con Nava, Velásquez Quesquén y otros para proteger a Castañeda y cumplir con su deseo de volver con ese floro engañoso en unos pocos años más?. Pregunto esto porque hasta ahora García se mantiene al margen de la situación. ¿Por qué?. Desmiéntame, haga algo.
¿El Apra juega a Castañeda porque conoce algo que no está claro? ¿No lo investiga porque desea lo mismo cuando dejen el gobierno, pero en sentido contrario? Si sale Fujimori, el samurai (que me perdonen los samurais que tenían un código de honor y terminaban con el harakiri si no lo cumplían) vendrá con su sable mohoso y cortará cabezas apristas. Una cosa es con sable sin filo que con uno filudo. "Me la hiciste companero, ahora me lo pagas". No conviene que el japonés vuelva. A eso pareciera estar jugando el Apra en este momento. Pero que no les quede ninguna duda, están negociando con todas las otras canteras políticas. Las cortesías del presidente García con Keiko Fujimori no sólo son galanteos masculinos de un sesentón que quiere aparentar ser más joven, son pequeños mensajes políticos, 'consideraciones' se llama en la etiqueta social del dedo meñique.
El dedo es lo que al parecer lo quieren meter en las próximas elecciones a quienes se dejen. Pero ante tanto candidato que no nos merecemos, quién podría ser el ideal?. Los apristas juegan también a Humala, porque saben que el electorado peruano es uno de los electorados mas chúcaros del mundo. Pero Humala, por favor. Más de los satélites de Venezuela y el cuento del 'sueño bolivariano' que sólo llena el ego enfermizo de Hugo Chávez. No, por favor.
A Humala también le han dejado hacer de las suyas. ¿Cómo un ex coronel del Ejército peruano puede vivir con la comodidad que vive si sus sueldos no son tan elevados?, pregunto. ¿Los ingresos de su mujer?. Sin duda señores, en el Perú seguimos con la misma tonada, como el perro que hace círculos mordiéndose la cola para evitar avanzar. ¿Nos merecemos lo que estamos pasando? No. Me resisto a aceptar lo que ocurre.
Felizmente las elecciones no son mañana. Me gustaría ver a Keiko fuera de carrera, informando a la gente con lujo de detalles como vivió en Bostón USA mientras estudiaba en una de sus universidades. ¿Quién y cómo le pagaron los estudios, la renta, el auto que manejaba, la comida de los restaurantes?. ¿Será que papito usó dinero de las arcas del pueblo? Si papá Fujimori hizo eso, ella también se hizo de la vista gorda, no es cierto?. Por lo tanto, necesitamos una explicación detallada. Me encantaría ver a Castañeda investigado y esbozando una sonrisa sincera y a Humala pidiendo disculpas por la manera holgada que vive, detallando de cómo hace para pagar sus vacaciones con un pequeño sueldo de militar en retiro. Por los trabajos de consultoría de su esposa?. Por Dios. Le puedo consultar a Humala, con todo respeto, sólo la hora.
Mientras tanto, seguiremos soñando con recomponer nuestra palco en nuestra arena política, con políticos que se fajen sólo con la suya, que el sable sólo lo usen para frenar la corrupción que nos embiste a traición y en cualquier rincón de una oficina pública. Ojalá aprarezca un torero capaz de lidiar con ese toro 'sabido'.
Los peruanos tenemos que votar con conciencia, no sólo vamos a poner a alguien en Palacio, nos estamos jugando el futuro, ese toro, sino lo frenamos, nos destruirá toda la arena, tomemos alguna acción, salgamos a enfrentar al toro. Yo creo que juntos lo haremos. No nos puede ese toro seguir hechizando con sus malas artes, con sus bufidos de rabia. El Perú no puede, no debe seguir siendo el botín de quien llega al poder. Tenemos que decir !Basta!.
Los peruanos no sólo valemos un voto, valemos mucho más. Las elecciones no son un juego, valorémonos y dejemos de seguir jugando a la ruleta. Basta señor Bayly. ¿Qué? ¿Las elecciones no son nada serias?. Pues tienen que serlo. Debemos exigirlo.
Votemos para elegir lo mejor de cada uno de nosotros. Votemos por nuestro presente mirando nuestro futuro. Aprendamos a frenar a aquellos que nos siguen empujando al charco de la pobreza donde pareciera les encanta vernos revolcando. Busquemos avanzar. Es momento de tener presidentes y candidatos que exijan personalmente ser investigados a fondo, ¿quién realmente es el valiente que dice: "quién nada debe, nada teme"?. Pero por favor, que no sea algo que se dice sólo por decir. Señores y señoras, en Perú necesitamos un buen presidente. Urgente.

Wednesday, July 28, 2010

Soledad en el diván de psicoanálisis.


Soledad es el nombre del personaje central de una historia que sigo escribiendo. Cada vez me meto más en esa cabecita, la conozco más, la quiero más, sé de qué huye, sé lo que quiere y sé cómo va a terminar. Espero que la recuerden como lo que es: un personaje de ficción que ha ido cobrando vida y como un ave fénix alzará vuelo, pronto.
Siguiendo los consejos de muchos dejé que Soledad madure y como fruta madura se caiga sola. Así logré que me contara sus cosas, sus miedos, sus sueños, sus alegrías y sus fracasos. Huyendo de Perú terminó sus días en un Hospital de Queens y allí es donde la encontré y desde ese momento hemos 'caminado' juntos.
Hace años, cuando vine a este país, me encantaba escuchar el tema titulado 'Si te dijeron' cantada en varios tonos por el puertorriqueño Gilberto Santa Rosa. Me enamoré de la letra; aquí, en este bosque de cementos, yo también me sentí solo, muy solo y no sólo comencé a tararear la canción sino que comencé a pensar en la posibilidad de escribir un relato acerca de eso. Se lo comenté, en primer lugar, a mi amigo Ernesto Pinto Andrews cuando vivía en NY y él también se enamoró de la idea. Escribí la historia, se lo leí a algunos y sino me quedé satisfecho, mis lectores tampoco. Lo guardé por meses, lo leyó mi hermano Coqui y sus preguntas me dejaron más insatisfecho. Concluí, en ese momento, que el relato no estaba listo, tenía que seguir trabajando. Ernesto se mudó a otro estado, pero no se olvida de Soledad, cada vez que hablamos me pregunta algo: ¿cómo está Soledad? Cuando termine de escribir el relato se lo dedicaré a él, sin dudas, por su empeño y mi gratitud, gratitud de la que él y yo sabemos, y de la que no necesitamos hablar aquí para no quitarle protagonismo a la estrella de mi relato.
Sé que para escribir una historia hay que tener un personaje central y hay que saber qué hará, qué es lo que desea hacer, de lo contrario no hay nada. Pero ahí no acaba la cosa, hay que saber lo que busca en su fuero muy íntimo. En los libros de autoayuda, los escritores te dicen: si sabes lo que quieres lograrás lo que buscas. Pero muchos, ¿sabemos exactamente lo que queremos?. Decimos quiero un yate, un carro, una casa, un viaje, pero eso es realmente lo que anhelamos?. Querer lo que realmente deseamos es difícil de saber. La ficción te dá una manito. Me está ayudando a mí y te puede ayudar a ti, por qué no. Tengo al personaje, escribí sobre ella, pero no me convenció. Le pregunté lo que realmente deseaba y como en las sesiones de psicoanálisis, se me fue por la tangente. No se 'soltaba' y eso que le preguntaba una y otra vez qué deseaba en su fuero interno, y, nada. Como todos sabemos, es difícil 'soltar prenda'. Nos vamos por las ramas. Con paciencia la he dejado soltarse. Me he ido por mis propios rumbos, sin perderle de vista y de pronto volvió y me ido compenetrando con ella. Surgió un respeto y un amor digno de una historia, de una buena historia de amigos.
Hace poco leí un libro de Syd Field acerca del arte de escribir guiones para cine y, en el mismo, la escritora se mete a contar el asunto de qué es lo que desean los personajes. Fue como chupar un hueso hasta sacar toda la carne, un deleite. Recuerdan la película titulada 'El ultimo samurai', protagonizada por Tom Cruise?. Bueno, si la vieron sabrán de lo que hablo. Se trata de un capitán retirado al final de la Guerra de Secesión, quien se halla sin rumbo, sin saber qué hacer, borracho y perdido, cuando decide enrolarse en un trabajo para preparar a los soldados japoneses que deben pelear contra los rebeldes samurais. En una de las batallas cae prisionero y en esa prisión aprende a la fuerza a madurar (no es fácil madurar). Ahí lejos de casa descubre lo que siempre estuvo buscando, pelear por una causa justa: defender el honor y la lealtad con los tuyos, ese es el fondo y lo más interesante de la película, cuenta Field. En la superficie, este oficial estadounidense quiere una aventura (ese querer no es su querer real), hasta qué, en lo profundo, se descubre y se vuelve inolvidable.
Esto es lo que en ficción se conoce como premisa. Muy pocos la manejan con conocimiento de causa, pero cuando descubrimos el asunto de la premisa la defendemos con coraje. Soy defensor de la premisa desde que me embarqué en el difícil y hermoso asunto de tratar de contar historias, escribir un relato. Muchos defienden al personaje, me parece genial, pero yo voy a la premisa. Cuando tenemos al personaje hay que compenetrarse con él o ella y hay que lograr penetrar en esa psiquis para saber qué es realmente lo que quiere y desea. Logrando saber eso podemos hacer con la historia lo que deseemos. No es una tarea fácil. No es algo como sumar o hacer una operación algebraica X = 5/9 (103-32) para convertir los grados de Farenheit a Celsius. No, esto es algo distinto.
Conviviendo con Soledad la voy conociendo y ya logré saber qué es lo que quiere. Escribí sobre ella más de veinte páginas, en cinco o seis oportunidades, ésta es una de ellas y sé que no será la última vez, pero en este momento puedo decir algo más profundo e íntimo de ella. Si mi amigo Ernesto lee esto, seguro que me dará una llamada y hablaremos de ella. Y cuando hable de ella sabré algo más que aún no sé en este momento. Quizás le suelte a Ernesto una infidencia de ella, una infidencia que ayudará a Soledad a descubrirse más paulatinamente, ella hizo eso desde siempre, pues tuvo una vida difícil, se desnudó desde joven, pero no es un asunto de quitarse la ropa de lo que estoy hablando, es quitarse algo más. El hecho de quitarse la ropa no es desnudarse del todo, el hecho de quitarse la ropa es quedarse calato (es la palabra quechua que a los peruanos nos encanta usar). Calatearse realmente es algo más.
Y todo empezó con una canción, la sigo escuchando y cada vez me gusta más. Cada vez me enamoro más de la idea de ver completamente desnuda a Soledad. Cuando ustedes la vean o lean, quizás la entiendan, la quieran y logren perdonarla, como yo la perdoné, aunque no tengo nada que perdonarle. Por último, sé que ella me está concediendo el permiso para contarles su historia y obtener la absolución completa de su pobre alma y morir en paz. Gracias Soledad.

Wednesday, July 21, 2010

España y las lecciones del mundial de fútbol.


"La vida se expande o achica en proporción a nuestro coraje"..

Los españoles siguen todavía celebrando la conquista del campeonato mundial de fútbol y lo harán a lo largo de los meses siguientes. Ojalá no pierdan la buena perspectiva. Ojalá se contagien de la simpleza inmensa y sabía de Andrés Iniesta quien, pese a haber tocado el cielo con la magia de su botín derecho, sigue pegado al suelo.
El triunfo de España nos enseñó algo a todos los que amamos el fútbol, nos enseñó, por ejemplo, que cuando se suman muchos hombros, las piernas corren más y si unas se cansan hay otras dispuestas a dar el auxilio.
Lo que hizo España no es de ahora, lo que hizo Espana tiene un mérito que lleva años. Sé -porque lo he leído- que los grandes clubes andan en la búsqueda de los mejores talentos futbolísticos, recorriendo cada pueblo o villorio de la madre patria y de allí han logrado sacar a esos 'pequeños' hombres que le han dado a España la alegría más grande de su historia pelotera. De esos rincones, del interior de la tierra de Cervantes, han salido Iniesta, Fabregas y otros más, quienes no se han enfrentado a molinos de viento, pero si han salido bien librados ante esta dura prueba que les tocó enfrentar lejos de casa. De un pueblito de Albacete, Fuentealbilla para ser preciso, salió Iniesta, quien la 'rompió' cuando apenas tenía 12 años y a quien el técnico Pep Guardiola vaticinó que lo vería jugar desde las graderías del Camp Nou. Ese mismo chico, ahora convertido en todo un caballero de 26 años, le ha dado a España su primera estrella, la misma que se luce en la camiseta roja desde aquel día inolvidable en que se impusieron a la recía Holanda, cuyos jugadores patearon a rabiar para frenar los avances de los hispanos. Pero no es sólo Andrés. A Iniesta se sumaron Casillas, Pujol, los Xavis, el joven Pedro, el diminuto e inmenso Villa, entre otros que ustedes ya conocen.
Recurro a nombrar a Andrés Iniesta desde el principio porque este futbolista me deslumbró, no solo por su gambeta endiablada, sino por su calidad humana, que no viene de ahora. Los diarios han destacado que no luce carros exóticos y caros, mansiones ostentosas e hirientes, que no se ha tatuado el templo prestado del alma -que por cierto es cada cuerpo humano- y que suele ir a comer una paella caliente en un restaurant del barrio donde vive algunos fines de semana. La calidad de este futbolista viene de atrás y me lo ha contado José Porras, un buen amigo español que vive en NY, quien combina su trabajo entrenando a su hijo y a otros niños en el arte de saber patear bien la pelota. "Después del sensacional encuentro en el que el Barza jugó con el Chelsea inglés, Iniesta marcó el gol que le permitió al equipo catalán pasar a la siguiente ronda, me cuenta José, ese mismo día el mediocampista se enteró que un niño español necesitaba una cirugía al cerebro en los Estados Unidos y que no contaba con el dinero, entonces se quitó aquellos chimpunes y los donó para que organicen una rifa cuyos fondos - US $100 mil- fueron dados a los padres del menor". ¿Quién podía tener semejante visión, sino es el goleador del equipo en un momento tan clave?
Lo de Iniesta no es de ahora, lo reitero, no por nada este jugador de fútbol ya escribió un libro titulado "Un año en el paraíso". Si este dadivoso futbolista estuvo en el paraíso, merecía rozar el cielo y lo supo gracias al sueño que tuvo con su amigo Dani Jarque, a quien dedicó el tanto del campeonato.
A lo que hicieron los jugadores en los bellos estadios de Sudáfrica hay que sumar lo que hizo el técnico, ese señor gentil, castizo y casi inmutable que aparecía sentado en el banco de suplentes y que todos conocen como Vicente del Bosque. Del Bosque, como su nombre lo dice, tuvo que lidiar contra las fieras que viven en ese otro bosque terrible y de cemento, cuando tuvo un traspié. Intentaron lincharlo después de la única derrota contra Suiza, pero se mostró imperturbable y tras cada partido supo aquilatar y medir las capacidades de sus dirigidos, que se sobrepusieron a lo ocurrido. Con el gol de Iniesta ante los holandeses se impacientó algo porque sus pupilos se desconcentraron y pudieron haber recibido un gol en contra, por eso dijo que no era partidario de las celebraciones. Ese caballero cubierto bajo la buena sombra de su pelo y sus bigotes canos representa hoy lo que todas las corporaciones están buscando en este mundo competitivo: el buen capitán que lidere el barco que nos lleve a un buen puerto. Y pensar que lo desembarcaron de manera cobarde de la dirección técnica de la 'casa blanca', después que el Real Madrid ganara un torneo bajo su batuta, pero él se sacó el clavo y vaya, con que clase; por lo tanto, lo que ocurrió antes merece recordarse como un detalle más de la estupidez humana. Hoy, ese hombre -se parece a mi abuelo en sus años mozos (mi abuelo murió a los 95 años y don Vicente a su lado parece un adolescente)- estoy seguro, no ha perdido el buen tino, cuando uno cuenta con clase, uno no lo pierde de la noche a la mañana. Sé que don Vicente está gozando de la tranquilidad de la familia, de ese buen plato de marisco salmantino, de la alegría y bendición que recibió con su hijo Alvaro de 21 años, quien nació con síndrome de Down y a quien es el único que permite mecerle tiernamente de los bigotes.
No quiero poner aquí el punto final de esta nota sin hacer mención de Xavi Hernández, para mi el cerebro y el pulmón del equipo. Paciente, tejedor, superfino y muy rápido. Un jugadorazo, el mejor del torneo. No por nada las estadísticas dicen que a lo largo de los encuentros corrió más de 80 kilómetros, generó la mayoría de los pases (700) y que muchos de ellos terminaron en gol que favoreció a su equipo. En el gol del campeonato no dió el pase respectivo, pero con Iniesta hilvanaron algunas jugadas a la peruana (Sotil-Cubillas) que merecieron quitarse el sombrero y gritar olé.
Los españoles nos dieron una lección a quienes vivimos en los Estados Unidos, porque aquí en NY vi el mundial con mis sobrinos a quienes logré contagiar la pasión del más bello deporte del planeta. Ojalá lo vivido en Sudáfrica sirva para que USA se una al resto del mundo para celebrar con todos la alegría de una gambeta, un pase preciso y celebrar el éxtasis de ver como se hinchan las redes al momento del gol.
Aquí en NY sueño con ir a los estadios de Long Island cuando se enfrenten España y Perú y ver, de nuevo, la maravilla del toque peruano, el virtuosismo de los futbolistas de la tierra de los Incas quienes ya deben estar pensando en poner todo en el fuego para ir a jugar el próximo mundial de Brasil, en el 2014, porque las cosas se inician creyendo que podemos, y, a esa creencia, tenemos que sumarle trabajo, responsabilidad, compañerismo y ganas. Muchas ganas. Las que pusieron los españoles en este mundial. Brasil, allá vamos, ese debe ser y es el compromiso peruano.