Thursday, January 12, 2012

Un buen poema.


¿Cuándo un poema es un buen poema? Es la pregunta que he escuchado en muchas oportunidades y no he dado con una buena respuesta. No he dado con una buena respuesta porque no soy un buen poeta. Lo he intentado, claro, pero no me reconozco como tal. Lo que sí sé es que un poema no se puede contar.
Sin embargo, no me he cruzado de brazos. Siempre he tratado de responder esa pregunta, no valiéndome de mi condición de poeta aficionado, sino como lector de poemas que soy o suelo ser.
Hay algunos poemas que me han dejado pensando por horas, me han movido los cimientos del alma y me han sumido en un silencio más profundo que la noche. Dando vueltas en la cama he repetido: “Quisiera decir algo, pero no tengo palabras para decirlo. Sin embargo, parece que estuviera gritando y el eco retumba a lo lejos y lo escucho a medias, pero sé que digo, sólo que no lo recuerdo”.
Uno de mis poetas favoritos es el extinto poeta portugués, Fernando Pessoa. Cada uno de sus poemas tiene ese ingrediente que lo hace indispensable, no resumible, no contable, pero se siente en cada uno de ellos esa grandeza, aunque el poema sea breve. “Corte la naranja en dos, y las dos partes no podían quedar iguales./¿Con cuál fui injusto- yo, que las voy a comer a ambas?”
Lo cierto es qué como todos sabemos: quien busca, encuentra. Entre mis lecturas me he dado con un libro que puede servir para dilucidar la pregunta con la que he iniciado esta nota. Se trata del libro 'The Weather of words' del poeta estadounidense, de origen canadiense, Mark Strand.
Strand cuenta que, un día de 1957, comentó a su madre su deseo de convertirse en poeta. 'Porque no buscas una profesión que te permita vivir y mantener una familia, eso sólo te servirá para esforzarte en la oscuridad', contestó ella. El joven poeta dijo que el placer que iba a conseguir con la poesía excedería largamente el sentir del dinero y la estabilidad. Luego le sugirió leer una de sus poemas favoritos. A los pocos minutos, la señora Srand dormía, muy plácida, en su antiguo sillón de la salita de estar.
Mark Strand refiere esta historia familiar no para mofarse de su madre, sino para dar cuenta de algo cierto, todos aquellos que se inician en la lectura de poemas fallan. Nadie está preparado para leer poesía, así seas un buen lector de novelas y de otros libros de no ficción, el resultado será el mismo con un poema. La gente gusta leer lo que está dentro de su conocimiento y lo que es bien articulado. Con un poema, la lectura tiene que cambiar.
Strand dice que la diferencia en un poema viene primero a la mente en un contexto que parece ser que todo está en la voz del poeta -una voz hablándole a nadie en particular sin la ayuda de una situación o situaciones traídas por palabras o la accion de otros, lo que si ocurre en un trabajo de ficción. El poema se apoya en el sentido del poema y no en el sentido del mundo. El poema se inventa a sí mismo su propia necesidad o urgencia, su tono, su mezcla de significados y sonidos, todo eso está, además, en la voz del poeta.
Una novela tiene características del mundo en el que vivimos, la gente debe actuar en caminos que nosotros reconocemos como humanos. En un poema todo lo que se dice es conocido o desconocido.
Lo conocido de un poema es el lenguaje, las palabras que usamos, pero estas palabras parecen diferentes en un poema. Incluso las más familiares parecen extrañas. Las palabras de una novela están subordinadas al argumento. En un poema, son la propia acción. En un poema nosotros podemos comprenetrarnos con una o dos líneas iniciales, en una novela debemos leer más de una docena de páginas y ee en ese momento notamos que las palabras desaparecen y gana autonomía la historia que nos relatan. Un poema trabaja de manera distinta, hay que leerlo con lentitud, saboreando cada palabra, es en la poesía donde se siente el valor de las palabras. Pero en una cultura de fast food, lo que se nos pide es apurar la digestión.
Poesía es lenguaje actuando en su más seductivo ser, pero al mismo tiempo es elusivo, incluso parece ser inauténtico y difícil de reducir. No sólo tiene un significado que este dominado bajo un significado mayor, puede ser que algo significativo este siendo comunicado bajo un pequeño significado, algo que no se origina con el poeta, pero sí con la oscura luz del lenguaje, en un período pasado (Hay algunos que hablan aquí de poesía fósil). Además, la lectura de la poesía es siempre la búsqueda de lo desconocido, algo que duerme en el corazón de la experiencia, pero que no puede ser señalada o descrita sin ser alterada o devaluada. La lectura de lo desconocido puede hacer sentir al lector disconforme, forzarle a hacer cosas que podrían parecer menos extrañas, y esto significa inventar un contexto en donde poner eso, algunas veces en acto contrario de desobediencia al poema.
Cada poema debe hablar por sí solo, debe atar o distorcionar las convenciones del momento. Un poema nos debe hacer creer que lo que nosotros leemos nos pertenece incluso aunque nosotros sepamos que lo dicho es muy antiguo.
Esto es el secreto vivo de la poesía, siempre está pagando tributo a lo pasado, extendiendo la tradición en el presente.
En 1965, la madre de Mark Strand murió justo en el momento en que apareció su primer poemario. Su padre, quien al igual que su madre nunca había leído poesía, leyó su libro. Eso lleno de agrado al poeta, más aún cuando venciendo su temor inicial, su padre deseo hablar de aquello que no entendía. En ese momento de perdida, los poemas le dieron a su padre las palabras que el sentía necesarias. De haber vivido más tiempo, el padre del poeta se hubiera convertido en lector de poesía, pero le dejó algo a su hijo. “Cuando escribo bien, siento que mi padre estaría agradecido y pienso que sí mi madre escucharía estas líneas se despertaría brevemente de su sueño eterno para darme su aprobación por lo logrado”.

Fernando Pessoa
Tabaquería

¿Que sé yo de lo que seré, yo que no sé lo que soy?
¿Ser lo que pienso? !Pero pienso ser tantas cosas!
...
Pero soy, y tal vez seré siempre, el de la buhardilla
aunque no viva en ella

sere siempre el que esperó que le abriesen la puerta
junto a una pared sin puerta,
y cantó la canción del Infinito en un gallinero,
y oyó la voz de Dios en un pozo tapado.
¿Creer en mi? No, ni en nada


José Watanabe (Perú)
Animal de invierno

He venido por enésima vez a fingir mi resurrección.
En este mundo pétreo
Nadie se alegrará con mi despertar. Estaré yo solo
y me tocaré
y si mi cuerpo sigue siendo la parte blanda de la montaña
sabré
que aún no soy la montaña.


Cesáreo Martinez (Perú)
Botella de mar para Iskra Oyague

Y perdóname, Iskra, que no te haya llevado el mar a tu casa,
que no haya redondeado un destino espectable.
Perdona mi soledad incandescente, este poema, el no haberte
traído un primito a este mundo,
un loquillo asustadizo que fuera tu confidente.
Perdona mi desidia, las dificultades con las que me di de
trompadas,
el no haber atinado en el camino ni alcanzado a ser el verdadero
anhelo tuyo.
Y, sobre todo, amor, perdona mi tristeza.

Thursday, January 5, 2012

Los Hemingway: una historia triste.


Leer que Gloria Hemingway murió en una celda de mujeres, en una prisión de Miami, a la edad de 69 años, no llama mucho la atención. Pero decir que se trata del hijo -varón- del gran escritor estadounidense, Ernest Hemingway, es abrir una caja con sorpresas.
El hecho ocurrió el 1 de octubre del 2001, una semana después de su arresto. Las autoridades carcelarias indicaron que el deceso devino a consecuencia de una elevada presión arterial y problemas cardiovasculares. Gloria fue detenida en las calles de Miami, muy cerca de la playa. Fue acusada de indecencia y resistencia al arresto.
Cuando la policía la intervino, estaba desnuda, tratando de ponerse la trusa, tenía las uñas pintadas, lucía joyas en el cuello y tenía los zapatos de tacones en una de las manos. Estaba borracha, comenzó a gritar y no se dejó colocar las esposas. Aunque se trataba de una persona amable, dice el reporte policial.
Cuando llegó a la prisión, los médicos que la examinaron determinaron que se trataba de una mujer, por lo que exhibía. Al parecer Gloria se había hecho varios transplantes en el cuerpo y se había operado para cambiarse de sexo.
Lo que sorprende a algunos es que su muerte haya ocurrido tal como lo dieron a conocer algunos diarios. Estaba en una celda estrecha y al parecer no recibió el auxilio necesario para combatir su hipertensión y sus problemas cardíacos. 'Si un doctor lo hubiese examinado habría determinado que necesitaba algún tipo de medicación que aliviara su problema. Es más, nadie se explica por qué fue detenido por mucho tiempo, cuando un ladrón logra su libertad al día siguiente, pagando una fianza, dijo su cuarta esposa, Ida.

¿Quién era Gloria?

Gloria Hemingway era el hijo menor del escritor Ernest Hemingway, su verdadero nombre era Gregory, aunque todos lo conocían como Greg.
Nació en Kansas City, el 12 de noviembre de 1931. Su madre fue Pauline Pfeiffer. Cuando nació su padre esperaba que se tratara de una niña. Su madre también tenía ese deseo, un poco para salvar la difcil situación por la que pasaba el matrimonio.
Desde pequeño fue tratado al estilo machista del padre. Se sabe que a los 15 bebía con Papa Hemingway, quien además le enseñó que el 'Bloody Mary' era lo mejor para combatir la resaca del día siguiente.
Fue el orgullo de su padre cuando adolescente se convirtió en campeón de un torneo internacional de cacería de pichones, en Cuba. A la competencia habían concurrido 140 participantes, entre los que estaban otros campeones de diversas partes del mundo.
A los 19 años comenzaron los problemas por su abuso con el alcohol y es en esta época donde comienza a vestir con ropa de mujer. Pero su padre lo presionaba para vivir como macho. Fue entonces que empezó un tratamiento que le demandó mucho gasto económico para evitar ser un travesti, incluso se sometió a tratamientos dolorosos de electroshock. Dejó su casa y vivió en carros, hoteles y en casa de algunos amigos.
Greg había empezado a estudiar medicina en Miami, pero a consecuencia de los hechos que vinieron, los abandonó. Su madre Pauline murió en la sala de operaciones de un hospital y tras la muerte Greg fue acusado de ser el culpable de lo ocurrido por su propio padre. La acusación dejó al joven Greg totalmente perturbado y ambos -padre e hijo- dejaron de verse en vida.
Greg partió al Africa y en esa estadia mató 18 elefantes, un poco para probar que él también podía hacer lo que su padre había hecho durante su estadia en dicho continente.
Más tarde, el escritor sufriría problemas de salud y su estado mental decaería, hasta que se pegó el tiro de escopeta que acabó con su vida. El autor de 'Por quien doblan las campanas' se había suicidado, como lo hizo su padre, su hermano y su hermana.
Cuando su padre murió, Greg confesó que tenía también un profundo sentido de alivio. Luego siguió una vida productiva, se graduó como doctor en medicina, se casó por tercera vez y esta esposa fue la madre de tres de sus ocho hijos.
Luego se convirtió en escritor, su libro fue titulado 'Papa: A personal memoir'. En el mismo dice que 'nunca se recuperó del sentido de responsabilidad en la muerte de su padre, y que ese recuerdo le hizo actuar por caminos extraños'.
Su hija Lorian, también escritora, recuerda en sus memorias 'Walk on water' que su padre perdió la licencia de médico por su adicción al alcohol.
El propio Greg recuerda que no tuvo una vida fácil con su padre, quien hizo que viviera una vida tormentosa de alcoholismo y depresión. Sin duda Papa Hemingway sabía del travestismo de su hijo y bajo su principio de macho eso era intolerable. Alguien se ha preguntado ¿No sé qué es eso de amar, dominar, básicamente con buena intencion, lo que hace que te conviertas en alguien con demasiados problemas?
Cuando ocurrió el deceso de Greg, algún diario de los Estados Unidos tituló 'The son also falls' (El hijo también cae) haciendo una analogía con la primera novela del padre 'The sun also rises' (mal traducida como Fiesta).
Y hacía mención de la vida torturada de Greg, quien de cazador de elefantes llegó a convertirse en un exhibicionista decorado con joyas en su cuerpo. Además, en la edición, se recordó parte de la vida del escritor Nobel, quien llamaba a su madre the bitch (la bruja). Ernest Hemingway nunca perdonó a su madre -Grace- por vestirlo de mujer, como su hermana Marcelina, para que parecieran niñas gemelas y ni siquiera se apersonó al funeral cuando supo de su deceso.
La revista Time dedicó una nota obituaria a la muerte de Gloria Hemingway, pero el problema siguió en los tribunales, pues había siete millones de herencia dejados por Greg, quien siendo Gloria se había casado con otra mujer, Ida. Ida defendió lo suyo diciendo que los ocho hijos habían abandonado a su padre y como ejemplo citó algo que escribió Lorian, quien en sus memorias recordaba a su padre como 'sucio, con el pelo grasiento y su auto lleno de botellas de cerveza'. Nadie que quiera a su padre puede hacer esto de su debilidades, sentenció.

Una pequeña nota personal. Hace algunos meses buscando la forma de escribir mi biografía con seis palabras, me di con la que escribió Ernest Hemingway “Vendo: zapatos de bebe, nunca usados”. Entonces me pregunté, ¿por qué el escritor había escrito esto?. Me sumergí en internet buscando información y encontré la noticia que refiere el deceso de Greg. Entonces al leer y saber que Hemingway padre deseaba tener una hija mujer, cuando nació Greg, pensé: 'aquí algo extraño pudo haber ocurrido'. ¿Tanto fue el deseo de ese padre y esa madre de tener una niña qué ese niño lo sintió así y a su manera trató de congraciarse con sus padres? No lo sé. ¿Qué dicen ustedes?

Wednesday, December 28, 2011

La genética viene corriendo.


Quiero confesarles que una de las profesiones que me hubiese gustado ejercer es la de biólogo genetista, quizás sea tarde para hacerlo, pero mi sueño sigue ahí. Algunas veces me veo en un laboratorio experimentando con ratones para descubrir algo así como qué pasa con los cerebros de los ratoncitos rechazados por las madres en su edad temprana.
Una investigación que acabo de leer dice que los ratoncitos rechazados no tienen muy desarrollado el área de un gen cerebral que permite recibir el glycocorticoid y que sufrirán más para enfrentar el stress cuando éste se presente. El glycocorticoid ayuda a prevenir la formación de hormonas estresantes, incluso en los seres humanos. Cuando el rechazo ocurre se bloquea el gen, dicen los expertos, lo que hace difícil enfrentar momentos de gran tensión.
La genética se esta desarrollando a pasos agigantados y se predice que en diez años, todos tendremos nuestra información genética computarizada, así sabremos, sí se trata de un cáncer, por ejemplo, cómo mutan los genes que están envueltos en el proceso y conoceremos, también, cómo tratar a cada uno de los pacientes que padecen el mal.
La escritora de ciencia, Lone Frank, acaba de publicar un libro titulado “My beautiful genome”. En su texto, ella recueda que antes las computadoras eran unas inmensas máquinas que estaban en manos de entes especializados y que la revolución se dio con las PC portátiles que casí todos podemos tener a disposición actualmente. Además, los precios de acceso eran astronómicos. Lo mismo ocurre con los precios de la secuencia genética de un ser humano. En el 2001, cuando este proyecto comenzó, quien deseaba conocer la secuencia de sus genes debía pagar alrededor de 40 millones de dólares. Hoy sabemos que los chinos están haciendo el proceso por alrededor de diez mil dólares.
Contar con nuestra información genética no equivale a tener una bolita de cristal donde podremos ver qué enfermedad nos atacará a los cuarenta o sí moríremos a los 65 años víctimas de un paro cardíaco. Los genes son piezas informativas que interactuan de manera muy dinámica en un determinado medio ambiente y de ninguna manera controlan la vida.
Los seres humanos somos la vasija de toda esa información que se calcula en unos 25 mil genes. Hoy son pocos los expertos que pueden hacer una buena lectura de un mapa humano. Los doctores no están aún preparados para hacer un análisis de una secuencia genética, precisa Frank.
En el futuro los médicos serán 'técnicos en servicio' porque toda la información disponible estará en los servidores de internet, donde, además, todos podrán debatir cómo enfrentar ésta u otra enfermedad. Los médicos sabrán un poco más de lo que el paciente sabe sobre una enfermedad. Actualmente, son pocos los consejeros genéticos que existen, pero ésta es una carrera que esta en aumento.
En cada momento, los grupos científicos de búsqueda descubren algo nuevo en cualquier parte del mundo. En Iceland descubrieron que una variante del gen ZFHX3, localizado en el cromosoma 16, significativamente incrementa el riesgo del tipo más común de hemorragia cerebral, que no es fatal, pero puede gradualmente destruir tejido cerebral que lleva hacia la demencia. Con una lectura correcta de los genes podremos enfrentar mejor el problema y dejaremos de lado la predicción tradicional de cualquier análisis de colesterol.
En algún lugar del mundo se realizó un análisis de más de 110 mujeres y se dedujo que tienen el potencial y letal gen BRCA2 que al mutar desarrolla cáncer al seno con un 75% de posibilidades, estas damas andan caminando tranquilas, ignorando lo que les podría ocurrir en un futuro no muy lejano, felizmente la información se entregó a las autoridades de salud donde se realizó el estudio.
Nosotros los seres humanos tenemos genes que no son saludables, variantes que la evolución ha usado para crear diversas formas. Mutaciones y alteraciones que son una garantía que la evolución y la adaptación ocurrió.
Las enfermedades más comunes que golpean a la población mundial son la diabetes, el cáncer, los problemas cardiovasculares, principalmente, pero resulta complejo explicar cada uno de los males porque una serie de genes están envueltos en cada uno de ellos y todo ese proceso no está bien entendido, Además, existe también una multitud de factores ambientales que están en juego.

La epigenética

Por encima de la genética está la epigenética que no es otra cosa que todo lo extraño y maravilloso que la genética no puede explicar. Es en este campo donde casí todo el místico encuentro entre lo que se hereda y el medio ambiente se realiza. Pero ¿en qué consiste ese entrejuego, y cuándo y dónde exactamente ocurre? Aqui es donde las cosas se comienzan a poner más dificiles.
Epi es un prefijo griego que significa 'encima' o 'sobre' la genética. El concepto fue inventado en 1942, por el biólogo británico, Conrad Waddington, para describir cómo las experiencias y circunstancias de un organismo pueden hacer que su material genético actúe diferente. En el tiempo, antes que el código genético fuera incluso revelado, fue todo ideas y teorías. Ahora, el campo de la epigenética está abocada a la investigación de cómo los genes se expresan, esto es, cuánto más o cuánto menos proteína están permitidas a producir, en que tiempo, y en que células. Estos son los cambios en la función de genes que ocurren sin mutación en la secuencia genética.
Sin embargo, hasta hace poco, muchos científicos creían que la epigenética no era relevante para los adultos y que estaba solamente restringido para embriones, donde se programaban los genes para el resto de la vida orgánica. Después de todo, una simple celula puede desarrollar hasta un organismo completo. Dependiendo también en cual célula está permitido ser activado, cada celula adquiere una identidad, con una función correspondiente, las cuales están definidas por el grupo de proteínas que los genes de la célula produce, como sí fuera una orquesta en la cual todos los músicos tiene el mismo pentagrama al frente de ellos, pero los violines, el triándulo y el bombo, y todo el resto toca una parte distinta.
Para clarificar un poco más, los científicos sugieren tomar, por un instante, una célula del hígado y otra del cerebro. El hígado usa una bateria de enzymas para quebrar las toxinas que uno consume cuando come y bebe, el mismo que debe ser removido de la sangre. No hay razón para que nuestro pobre hígado produzca las más refinadas células para nuestro sistema nervioso. Esas células están inactivadas en el hígado. En el cráneo, sin embargo, las células cerebrales están libres de recoger la basura, por lo que esos genes especializados en quebrar el alcohol o la grasa están relegadas a un eterno descanso.
El programa epigenético del cuerpo organiza la división del trabajo. Esto es restringiendo o permitiendo a un simple gen realizar todo lo necesario. Recientemente los cientificos han descubierto que la epigenetica reprograma todo desde la cuna hasta la tumba, presumiblemente en todo el organismo.
Si uno piensa esto desde la perspectiva evolucionaria, es completamente entendible que esos ajustes puedan darse. Presumiblemente, el programa epigenético es una herramienta que nosotros hemos desarrollado, porque esto prueba mejores posibilidades para sobrevivir. Este es un mecanismo de adaptación que puede cambiar al individuo en concordancia con los requerimientos en el cambio de ambiente. El ingenioso mecanismo de restringir y permitir puede incluso ser considerado como una personal e individual capacidad de evolucionar.

Thursday, December 22, 2011

Picasso y el nacimiento del cubismo.


Todos tenemos un momento en la vida que nos marca para siempre. Pablo Picasso tuvo uno de esos momentos cuando tenía 17 años. Una abuela y su nieta murieron sorprendidos por un rayo que cayó repentino. Era de noche cuando llegó el médico o la persona que debía practicar la autopsia. A la luz de unas velas, el encargado tomó una sierra y partió en dos las cabezas de las occisas para determinar que les había ocurrido con exactitud. Pablo Picasso terminó enfermo luego de esa terrible experiencia gótica, aunque muchos creen que de allí viene su arte de pintar dos rostros. El artista malagueno creía que así, además, podía conocer más el carácter de una persona.
La terrible experiencia la vivió Picasso en Horta de Ebro, a donde fue siguiendo a su amigo Manuel Pallarés, quien huía del llamado a prestar el servicio militar. En las montañas de Cataluña era fácil evadir la milicia. En este pueblo, el genio andaluz paso seis meses pintando la naturaleza y, por supuesto, pintó a quienes vivían en la zona.
Sin embargo, hubieron otros momentos que marcaron a Picasso, quizás todo empezó el 25 de octubre de 1881, a las 11.15 de la noche, cuando nació. Al ser liberado del vientre materno, el recién nacido no pegó el grito acostumbrado. Pasaron algunos segundos, hasta que uno de sus tíos le tiró el humo del cigarrillo que fumaba directamente a las fosas nasales, recién ahí el pequeño lanzó el grito que daba cuenta de su presencia en este mundo.
Permítanme una digresión. Para los budistas aquí comienza la vida, cuando sucede una demora, dicen, que es un espíritu muy grande quien viene a ocupar el cuerpo del recién nacido. Digo esto también para darme algo de fortaleza. Cuando nací no lancé el grito de todo neonato, debieron darme varias nalgadas para reaccionar. Esto me lo contó mi abuela, quien vio todo el desenlace de mi nacimiento desde una ventana y quien lloraba a cada nalgada que el doctor lanzaba fue ella.
Luego, volviendo a Picasso, debo decir que otro momento que lo marcó fue sin duda la muerte temprana de su hermanita menor. Pablo Picasso la había dibujado lozana y bella diez días antes de su deceso. Conchita murió de difteria cuando apenas tenía siete años.
Pablo Picasso pasó su infancia en su natal Málaga, de allí junto a su familia fue a vivir a Barcelona. Siendo su padre su primer maestro de dibujo y pintura, a Picasso su trabajo de niño no se le puede catalogar como tal, él ya tenía todos los conocimientos de un artista de taller. De Barcelona su familia decide enviar a Pablo Picasso a Madrid, valiéndose de la ayuda de todos los familiares, pero algo ocurre con el envio que se le corta de manera repentina y el artista pasará a vivir en la capital española como un bohemio. Es la primera vez que Picasso enfrenta la pobreza y la miseria.
Picasso se hace llamar así a partir de 1901 cuando cambia su apellido paterno Ruiz por el materno de Picasso, que en París comenzará a sonar mejor junto a los Matisse, Rosseau y Poussin. Rodeado de muchos artistas en la ciudad luz, Picasso emprenderá diversos períodos hasta descubrir el cubismo junto a Georges Braque. Es el año de 1908 cuando los hermanos Wright pudieron volar su aeroplano, los artistas antes mencionados empezaron también a explorar similares caminos en su pintura. A Picasso se le atribuye la frase 'sí los aviones pueden volar, entonces el espacio puede ser reinventado'. El cubismo es fácil y complejo como un ajedrez en tres dimensiones, es lo que se llama también la dinámica del arte.
Apelando un poco a mi imaginación se me ocurrió hacer ficción con el descubrimiento del cubismo y tal hallazgo pudo haberse dado sin buscarlo con profundidad, sólo observando con ojo de artista. Veamos.

Pablo Picasso estaba sin dinero, se sentía solo, triste y sin talento. Sentado en su estudio saboreaba un pan con jamón y cebollas que había conseguido después de pintar un retrato y cambiarlo por comida. A punto de tirar todo por la borda (todo digo refiriéndome a la idea loca de suicidarse que se cruzó por su mente) Pablo Picasso descubrió el primer paso para desarrollar el cubismo. El pan con jamón le sabía a suela de zapato en el frío Paris. Comía porque tenía que comer. Su joven amante, una prostituta llegada de Grenoble, lo había abandonado por un viejo con dinero. Al pensar en ella la odio tanto como se estaba odiando. En su mesa tenía de todo, desde su comida, un vaso de vino que parecía vinagre, hasta las hojas de un viejo diario. Lo había guardado en su mesa de trabajo porque allí estaba el rostro de una dama con la que había comenzado a soñar. Tomó el diario con una mano y reparó en una pequeña historia que aparecía en el extremo superior derecho. Picasso leyó la nota y se conmovió hasta el llanto, pero al bajar la mirada se dio con la fecha de publicación y se dio cuenta, con desagrado, que su emoción resultaba tardía. El hecho trágico tenía un mes de ocurrido y él se estaba recién conmoviendo ahora. Dejó el pedazo de pan que tenía en una mano y la dejó en la mesa, tomó el papel con ambas manos, lo arrugó con fuerza, disgustado. La hoja se convirtió en una bola deforme y la tiró al cesto de basura, no con la destreza de los basquetbolistas, por cierto. Pablo Picasso estaba de malas, no encestó. Ni siquiera atinaba con su puntería y maldijo su mala suerte. Algo lo movió a levantarse y caminar hasta la cesta. Recogió el papel arrugado y descubrió que se estaba tratando de deshacerse de la mujer con la que había empezado a soñar. Tomó el papel entre sus manos y trató de reparar el amasijo. La foto de su amada tenía que ser conservada, pensó. Planchó el papel con la palma de sus manos, sin lograr su cometido, lo hizo en varias oportunidades. Así estuvo un par de minutos hasta que volvió a la mesa a terminar de tres mordiscos el pan con jamón, la cebolla que había caído, la recogió y terminó saboréandola como nunca lo había hecho.
Cuando levantó la mano para observar el papel del diario, vio a su amada, pero el papel no se había quedado del todo liso, el papel seguía tratando de tomar su forma desalineada, los zurcos no se pudieron borrar. Picasso miró lo que veía con ojo de artista, con ojo de curioso, con ojo de descubridor. La imagen de su amada tenía diversas perspectivas, dependiendo como Picasso movía la cabeza o la hoja del diario. Mierda! exclamó al momento de estrellar la palma de su mano en su frente. Esas líneas y zurcos le dieron al artista español la idea de empezar una nueva forma de trabajo. Una forma que hoy en el mundo artístico se conoce como cubismo.

Tuesday, November 22, 2011

Gato negro y el pacto de Shindo.


'Kuroneko' es una palabra que no está en el diccionario español. Quizás no signifique nada para muchos, pero dice bastante para los cinéfilos, sobre todo para quienes son amantes del cine japonés clásico.
'Kuronero' es una de las tantas películas dirigidas por Kaneto Shindo (Hiroshima 1912, felizmente, al hacer un search en internet, no hay ninguna noticia referida al deceso del prolífico director) .
Si hacemos la traducción del título debemos comenzar a hablar de 'Gato negro'.
Shindo dirigió el film en 1968. Son apenas 99 minutos de imágenes en blanco y negro donde se relata la historia de dos mujeres violadas y asesinadas en el Japón feudal. Un grupo de samurais llega a una casa donde la suegra y la nuera están comiendo lo poco que han conseguido durante aquellos días de guerra. Hambrientos de hambre y deseo, los guerreros se lanzan a tomar todo por la fuerza. Al final dejan la pequeña casa rural en llamas, sin remediar por el destino de las mujeres ultrajadas.
El incendio es voraz y deja todo en cenizas, salvo a las dos mujeres, quienes yacen enteras y sin vida en un rincón de aquello que fue su última vivienda. Un gato negro se acerca hasta los cadáveres y lame la sangre seca que tienen en el cuello. El director pone especial énfasis en la cabeza del miníno donde se ve sus ojos encendidos y siniestros.
Después de toda esta desgracia contada con imágenes- los samurais no conversan, solo emiten algunos gruñidos- pasamos al inicio de una fábula de horror, narrado con un hondo sentido poético, en una atmósfera fantasmagórica. Son los maullidos de un gato los que nos muestran el camino hacía lo desconocido. Las mujeres han realizado un pacto siniestro para vengarse de todos los samurais que pasen cerca del lugar donde murieron.
Cuenta el cineasta mexicano Guillermo del Toro, que vio esta película a los diez años y que la misma le causó un daño psicológico. Sin embargo, ésta y la película 'Onibaba' del mismo Shindo, están entre las diez películas que más le han gustado a lo largo de su vida.
Kaneto Shindo empezó su carrera de director a los 39 años, antes se había dedicado a escribir los guiones para otros directores, entre los que destacó su mentor Kenji Mizogushi (en alguna oportunidad escribí algo de su película 'Ugetzu', la misma que sirvió al escritor mexicano Carlos Fuentes para escribir su cuento titulado 'Aura').
Cuenta Shindo que el sueño de director siempre le interesó, aunque debió iniciarse en otro campo del cine de aquellos años. Luego se especializó en el drama, pues durante la guerra y antes que su natal Hiroshima fuera bombardeada, se dedicó a leer los 43 tomos que tienen que ver con la forma de hacer drama. Luego se interesó en robar todos los guiones de cine que encontraba en el baño (el suave papel de arroz se usaba para otros menesteres en aquel momento de escasez) y comenzó a estudiar todo lo referente a cómo escribir los guiones. Hasta que escribió 'Mi amada esposa', la misma dedicada a su esposa fallecida. Estando tan involucrado con la historia y siendo asistente de director deseó dirigirla, pero la industria japonesa no se lo permitió. Habían, además, delante de Shindo otros asistentes pugnando con cumplir su objetivo de dirigir, pero él ya tenía la aprobación de sus colegas. Fue entonces que creó una empresa de cine independiente donde comenzó su carrera.
Shindo señala que su gran producción se debe a que ha podido vivir largo tiempo, su mentor apenas murió cuando tenía 58 años, aunque cuando lo recuerda siempre lo ve como a el hombre viejo y sabio que fue. Sobre Mizogushi, Shindo tiene un buen documental.
Volviendo a 'Gato negro', donde la suegra y la nuera están acabando con todos los samurais a quienes terminan degollando, la historia se complica, cuando el hijo pasa de ser un simple guerrero a samuraí y recibe el encargo de terminar con quienes están ocasionando tal masacre. Shindo dice que una historia tiene eso precisamente, un inicio, un conflicto y un final. Al final tenemos que atar todos los puntos para tener una historia bien contada. Claro que en las historias del director hay algo más, la atmósfera siniestra que en este caso está llena de bambues que sin duda representan el Japón de siempre.
Las películas más conocidas de Kaneto Shindo son La isla desnuda, Los niños de Hiroshima, Postcard, Onibaba y Kuroneko. Hace apenas unos meses atrás, el actor puertorriqueno Vinicio del Toro presentó una retrospectiva del cine de Shindo en su tierra natal. Antes había conversado con el director nipón de quien es un admirador y le preguntó qué había intentado hacer en su película 'La isla desnuda'. El director le dijo al actor lo que siempre sostuvo: el diálogo nada tiene que ver con el cine, son las imágenes las que deben decir todo en este campo, por eso se permitió experimentar cómo sería eso y filmó a una pareja de japoneses en una isla.
Shindo ha dirigido alrededor de cincuenta películas y él dice que de cada cinco hay una buena. “Esa buena te permite pagar las deudas y seguir haciendo más películas”. Bueno, tengo una deuda con el director nipón, creo que la próxima película que veré será 'Onibaba'.

Sunday, November 6, 2011

Junot Díaz y los consejos para desenmascarar un personaje.


'Ysrael' es uno de los cuentos escritos por el dominicano Junot Díaz que se suma a mi lista de relatos que más me gustan. Lo leí en varias oportunidades y cada vez que lo hice le encontré cosas que hacían del mismo un relato encantador, digno de cualquier antología.
Sin embargo, quiero adelantarles algo, 'Ysrael' es un cuento tremendo, duele cuando uno termina de leerlo. La primera vez que lo leí me dejó una sensación extraña, no leí nada más aquel día. Lo estuve pensando por varias horas. Al llegar a casa, después de un día de trabajo agotador, aquella noche, volví a leerlo para hacerlo mío. Tal vez no dormí bien, no lo recuerdo, quizás soñé algo respecto al trabajo de Junot Díaz y sentí un poco de envidia sana. El ahora escritor estadounidense había logrado consagrarse con tan sólo ese cuento; desde entonces, los críticos pensaron que era una promesa.
'Ysrael' es un cuento que estimula a escribir.Y para quienes soñamos con hacerlo, esos cuentos son vitales. Resulta difícil hablarles de un cuento a quienes no lo han leído, pero mi objetivo es motivarlos a buscar el relato para que lo lean y me puedan seguir en lo que deseo contarles. Quienes lo han leído tendrán una pequeña oportunidad para confrontar sus ideas y tal vez tengan la bondad de contestarme y ampliar aún más lo que pueda decir del relato.
Cuando leí 'Ysrael' no pude dejar de pensar en los ocho consejos sencillos e importantes dados por Kurt Vonnegut cuando habló acerca de cómo escribir un cuento. Al leer el relato uno siente que a Junot Díaz le bastó esos consejos para sentarse a escribir su historia. Como lector, uno agradece, porque está aprovechando el tiempo. Desde Estados Unidos, los latinos regresamos a nuestra tierra y la sentimos en su esencia, palpamos su escasez, su pobreza y nos vemos comprometidos a hacer algo para recuperarla, pacificarla y hacerla vivible.
Junot Díaz al escribir sobre su natal República Dominicana nos da una mental y real fotografía del lugar. Basta este pequeño párrafo para sentir el caribe. “A la mañana siguiente los gallos cantaban estridentemente. Rafa vació la ponchera en la hierba y fue a buscar nuestros zapatos al patio, cuidando de no pisar los granos de cacao que había puesto la tía a secar. Rafa fue al fogón y volvió con un cuchillo y dos naranjas. Las peló y me dio una. Cuando oímos a la tía toser en la casa nos pusimos en camino”.
El cuento no tiene un solo personaje a seguir, son dos hermanos que van a buscar a otro, ese otro es 'Ysrael'. Junto a los hermanos, dos menores de edad, el lector se convierte en un cómplice de lo que harán. Junto a esos niños vamos tras 'Ysrael' y así lo sabemos desde el primer párrafo del relato.
¿Quiénes son esos hermanos? Son dos pequeños dominicanos quienes viven junto a su madre, pues el padre los dejó para tentar algo de buena suerte en los Estados Unidos. Allá en el norte, el progenitor los olvidó y ellos viven resentidos con esa falta de cariño, haciendo una vida con limitaciones, apoyados por los familiares de la provincia. Es en la provincia donde vive 'Ysrael' y es a donde los muchachos van en el verano. Allí, Rafa, el mayor, con apenas 12 años, le dirá a su hermano menor, Junior, de apenas 9 añitos, que desea visitar a Ysrael. El pequeño es quien nos narra la historia.
Y aquí viene el tercer punto del que habla Vonnegut, los personajes a seguir deben querer algo, aunque sea conseguir un vaso con agua para saciar su sed. En este caso desean ver a Ysrael. La curiosidad nos empuja a seguir el relato, ¿por qué Rafa está tan interesado en visitar a Ysrael? Junot Díaz sabe que no debe saciar nuestra curiosidad de una manera tan rápida, por esa razón opta por presentarnos a los hermanos. Rafa es un chico resentido, con un despertar sexual temprano y agresivo. Usa a las chicas de su edad para vengarse de sus limitaciones y su pobreza. Junior es muy pequeño y aún no comprende a su hermano cuando habla de chochas y totos.
Díaz cumple con lo que plantea Vonnegut, paso a paso nos va revelando a los personajes para ir llevándonos con calma hacia el desenlace de la acción. Es recién aquí que el escritor nos revela algo de Ysrael, quien siendo un bebe sufrió un ataque de un cerdo que trató de devorarle la cara, pelandóselo como si fuera una naranja, razón por la cual debe usar una careta. Nadie le ha visto la cara, pero dicen que es fea, tan fea que al verla uno vomita. Eso estimula la curiosidad enfermiza de Rafa quien desea investigar eso. Rafa no duerme, preguntándose cómo será esa cara, al día siguiente indaga con su tío acerca de Ysrael, y éste no le despeja la duda. Entonces se lanza a hacer lo que busca, pasando por una serie de obstáculos, hay que recordar que es difícil alcanzar la gloria, pues siempre el camino hacía la conquista está lleno de malos sabores.
Un cuento, según Vonnegut, siempre debe comenzar muy cerca del final. Y en ese momento busca centrarse Junot Díaz para relatar su historia. El escritor se centra en la acción que persigue, que no es otra que quitarle la máscara a Ysrael. Como lectores, nos convertimos en entes pasivos y nos dejamos seducir por la idea de ver cómo quedó el rostro de ese pequeño, luego de la salvaje mordida que le propina ese cerdo hambriento.
Hay algo de sádico en esa acción y es el consejo sexto que da Kurt Vonnegut a quienes desean escribir un buen cuento. Voy a parar un rato aquí para decir algo respecto a los dos consejos finales dados por el autor de 'A man without a country'.Vonnegut recomienda que hay que escribir para complacer a una sola persona, aquí no entraré en detalles, pues existen algunos escritores que toman esto como algo personal, sólo escriben para ellos. Y el último consejo de Vonnegut es dar la mayor cantidad de información posible para que el lector sepa qué es lo que está pasando, por qué, dónde y cuándo, antes que una cucaracha coma la última página de nuestro relato y el lector entienda de qué trata aquello que hemos escrito.
Vuelvo ahora al punto sexto, el mismo en el que paré hace apenas un ratito. 'Ysrael' es un cuento cruel porque sus personajes son crueles, por lo menos Rafa, quien es el que decide ver el rostro de un muchacho que sufrió una terrible mordida de un cerdo siendo un bebé. Si la obsesión de Rafa es ver la cara de Ysrael, usará lo que está en sus manos para lo que busca y qué es lo que tiene en sus manos, una botella. Junot Díaz nos muestra lo salvaje del acto infantil cuando el hermano mayor hace estallar la botella en la cabeza del enmascarado, haciendo que el disco del fondo salga disparado como un monóculo enloquecido. El lector cierra los ojos ante el impacto, pero los abre de inmediato para ver cómo es el rostro de Ysrael, con lo que cumple con su objetivo inicial, saber qué hay detrás de esa máscara. No les diré lo que vi, un poco para motivarlos a leer el relato, sólo les digo algo, lo que ven en la cara de Ysrael es un reflejo de lo que los muchachos son o llegarán a ser: tipos feos y malvados, a quienes nunca salvará cualquier cirugía estética a la que sean sometidos.
He leído un comentario muy interesante que dice que Rafa golpea a Ysrael por la envidia que siente. A los hermanos su padre sólo les envía cartas, mientras que a Ysrael su padre, quien también está en los Estados Unidos, le manda ropa cara y muy pronto lo llevará de nuevo al norte para someterlo a una cirugía estética que le permitara mejorar el aspecto de su rostro.
Todo eso lo cuenta el pequeño Junior como si fuera una experiencia terrible por la que tiene que pasar para convertirse en un hombre fuerte y pueda vivir, sin llorar, lejos del padre que los olvido y cerca de la madre que sufre todos los embates de la pobreza, pues será la única que tiene que velar por sus hijos, sin trabajo y sin dinero.
Perder la inocencia es un camino difícil en un mundo hostil y Junior lo enfrenta en varias oportunidades. Al ir junto a su hermano a desenmascarar a Ysrael debe emprender un viaje en bus sin dinero, donde, además, debe evitar a un pedófilo que intenta seducirlo, a un cobrador y chofer agresivo. Al ser expulsado de ese mundillo debe empezar a transitar un camino que lo puedo llevar hacia un submundo, donde el crimen puede ser la tabla falsa de salvación para sobrevivir.

Bueno, 'Ysrael' forma parte del libro titulado Negocios. Negocios es la traducción que se le dio al texto en honor al último relato, de los diez que conforman el mismo. Junot Díaz nació en Villa Juana, República Dominicana, el 31 de diciembre de 1968. En 1974 llegó a los Estados Unidos, como los críticos auguraron, en el 2008 ganó el premio Pulitzer con su novela titulada “La breve y maravillosa vida de Oscar Wao”. Hoy es profesor de Literatura en la Massachusetts Institute of Technology MIT.

Thursday, October 20, 2011

Un novelista sacrílego en Venecia.


La producción de Arturo Pérez Reverte sigue pródiga. Este 27 de octubre saldrá a la venta en España, 'El puente de los asesinos', la sétima novela referida a las aventuras del capitán Diego Alatriste.
Recuerdo que después de haber leído 'El sol de Breda' me tocó viajar a Valencia, España, para dirigirme desde allí a la bella capital holandesa. En esa oportunidad abordé un autobús que me llevó a lo largo del mar Mediterráneo, entramos a Barcelona y de allí cruzamos toda Francia, para salir arriba, en Bélgica, desde donde debíamos pasar por Breda para llegar a Amsterdam. Lo que equivale a decir que el capitán Alatriste estuvo a mi lado, mostrándome parte del escenario donde le tocó pelear. Aunque la llanura de Breda contrastaba con lo que había leído en la historia recreada por el escritor español, creador de tan agerrido y valiente personaje.
Después de mi aventura, debo reconocer que no he seguido de cerca lo que andaba haciendo el capitán, tampoco he leído mucho a Pérez Reverte, a quien lo dejé dibujando a ese tipo que resultó siendo un 'Pintor de batallas', una de sus novelas que poco tiene que ver con Alatriste. Sin embargo, debo decir que después de leer 'La piel del tambor', Pérez Reverte se convirtió en uno de mis escritores favoritos. A 'La tabla de Flandes' le siguió 'El club Dumas', 'Territorio Comanche', 'La reina del Sur' y no he dejado de ver algunas de las entrevistas que Pérez Reverte ha dado en su largo recorrido por el mundo.
Uno, algunas veces, se pone en el pellejo de otro para ver o imaginar lo que puede ocurrir con nosotros mismos. Pérez Reverte fue un buen periodista quien a lo largo de 21 años estuvo metido en donde se producían guerras o conflictos muy violentos. Después de haber visto lo que deseaba ver, para saber lo que ocurría, después de haber sido tocado por la vida, como él lo refirió alguna vez, se retiró para dedicarse a escribir aquello que ya había venido madurando. Algo que también es mi sueño anhelado. Aunque suene irónico conmigo mismo, yo aún no me he retirado del periodismo, pero tampoco he publicado algo que me represente.
Pérez Reverte conoció al ex líder libio Moamar Kadafi y al ex dictador iraquí Sadam Hussein. Para el entonces corresponsal de guerra, Kadafi era un tipo estrafalario, daba cierta lástima, pero Hussein era un verdadero hijo de puta, a quien le dio gusto verlo colgado de una cuerda. Aunque el escritor dice -sin tapujos- que así también le hubiese gustado ver a George Bush. Me da más miedo un malvado con poder que un ignorante estúpido con poder, a este último lo puedes matar sin que se de cuente porque muere.
Pérez Reverte fue un joven mochilero que se lanzó a la aventura de vivir, casi sin medir las consecuencias. Se hizo periodista para ir a las zonas de conflicto y mirar, mirar para conocer de cerca por qué la gente pelea a muerte, deseaba conocer al hombre como es, al hombre que puede matar por un pedazo de pan o un poco de agua. Allí conoció el lado oscuro de los hombres, ese lado oscuro que los malvados manipulan. Cuando el hombre carece de cultura, no discierne.
El escritor español dice que en la guerra el hombre se despeja de su humanidad, en la guerra tú sabes quién es el malo y quién es el bueno. El malo te dispara, el bueno es quien está a tu lado. En la paz, tú no sabes quién es el bueno. Tú reconoces a los canallas en la guerra, en la paz se camuflan. Con cultura y memoria tenemos que saber quienes son esos que dividen y matan. Hoy se oculta el sufrimiento y el dolor. No existe y no sé qué seres estamos creando para el futuro.
Pérez Reverte reconoce, sin embargo, el gran aporte de la mujer. Incluso en la guerra, tú puedes ver la dignidad de la mujer y relata el caso de una mujer católica quien habiendo perdido a su único hijo deambula por un lugar donde una bala puede acabar con su vida, porque sabe que su religión jamás le podría perdonar el acto de acabar su vida con sus propias manos.
En una entrevista le preguntaron a Perez Reverte cómo fue el paso del periodista al escritor y el refirió que siempre fue un buen lector. La literatura me ayuda a ordenar el mundo. Con los libros proyecto lo que deseaba ser, amar las mujeres que quise amar, odiar al que se merece, en fin. Hoy vivo en miles de mundos, me vengo de mis enemigos. Escribo porque me hace feliz y vivo aquello que no pude vivir. Soy un cazador que va al acecho de cosas para aprehender. A menudo cuando escribo resuelvo mis propios conflictos. Escribiendo resolví muchas dudas. Además siempre ando escribiendo el mismo libro, es como sí amueblara una casa grande o sembrara el mismo campo.
Y ¿Cuáles son los temas que más le obsesionan a Pérez Reverte?, le preguntaron también, y él escritor español dudó, aunque luego indicó, tengo 4 grandes cosas que me obsesionan y habló de dos. 1- Porque un niño de diez años muere y un hombre malvado y canalla sobrevive 100 años, rico y dejando una gran fortuna para su gran descendencia. 2- Porque tanto frío y cómo nos defendemos de ese frío, qué hacemos para consolarnos de ese frío.
En 'La piel del tambor' el escritor español precisó que trató de dar cuenta del consuelo que le queda al hombre moderno para defendese del horror. En la novela son esos héroes que se juntan para defender algo digno. El futuro será de héroes individuales en un mundo de tontos que no saben ver, los pocos concientes contra los inconcientes, vaticina.
Pérez Reverte desea envejecer con dignidad, no como un estúpido que cree que la vida es tomar dos copas y manejar un auto de lujo. Sabe que la vida es una amenaza de finales que uno quiere aplazar, aunque puntualiza que la vida es magnífica y horrorosa a la vez. Cuanto más tienes te vuelves más vulnerable y lo defiendes, una hija por ejemplo.
Respecto al éxito es algo que agradece porque le permite decidir con quien sentarme a la mesa a tomar una copa. Si el presidente le invita puede decirle no, porque el pan se lo gana solo.
El éxito de la serie del capitán Diego Alatriste parece estar asegurada, el escritor se vuelve sacrílego, pues deja a su personaje central en una iglesia veneciana, la basílica de San Marcos, para ser preciso, dándole el encargo de asesinar al duque de Venecia, en plena misa de nochebuena, el año de 1627. Aunque el poeta Francisco de Quevedo tiene sus reparos, Alatriste confía en salir victorioso. Para contar esta parte de la historia, llena de intrigas, conspiraciones y espías, Pérez Reverte visitó la ciudad italiana en varias oportunidades, aprovechando las épocas frías de navidad y le ha dado a su historia ese toque trepidante que necesita. Hoy tendremos la oportunidad de reencontrarnos con el colega y con el capitán después de muchos años. Si antes nos acompañó a Breda, quizás en un futuro nos guíe a lo largo del gran canal a bordo de una góndola.